¿Y cómo es el dolor neuropático?

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Desmayarse, atreverse, estar furioso, 
áspero, tierno, liberal, esquivo, 
alentado, mortal, difunto, vivo, 
leal, traidor, cobarde y animoso;
No hallar fuera del bien centro y reposo, 
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo, 
enojado, valiente, fugitivo, 
satisfecho, ofendido, receloso;
Huir el rostro al claro desengaño, 
beber veneno por licor suave, 
olvidar el provecho, amar el daño;
Creer que un cielo en un infierno cabe, 
dar la vida y el alma a un desengaño;
Esto es amor. 
Quien lo probó lo sabe. 
LOPE DE VEGA 

Siempre me ha parecido precioso este poema. Fuerte, preciso, explícito, completo…

Bonita manera de explicar el amor, algo tan abstracto, tan personal.

Quien lo probó lo sabe.

Lo mismo ocurre con el DOLOR.

Por ejemplo. Y casi con cualquier cosa: pese a que somos seres únicos, y sentimos diferente, a veces tenemos cosas en común. Y aunque no las percibamos de igual modo, pueden ser muy similares.

Y, lo dicho, quien lo probó, lo sabe.

Mi personal y particular explicación de lo que es para mí el dolor neuropático. Aunque sé que puede que muchos lo perciban igual, yo lo siento así… :

 

  • Es como un golpe en la rodilla o en el codo, cuyo calambrazo te hace doblarte de dolor hasta que se pasa. Pero no se pasa. Sube o baja su intensidad, pero se queda.
  • Es como un dolor de muelas. Te da la sensación de que se calma cuanto más fuerte te aprietes la mandíbula. Pero no sé calmará con un nolotil, ni cuando baje la hinchazón de la muela…
  • Es como perder el control de una parte de tu cuerpo  Sabes que está y en qué posición está porque la ves. Pero, cuando el dolor es muy fuerte, no la sientes tuya.
  • Es como un ataque de completa debilidad, de ausencia, de falta de fuerza, de sensaciones. Por donde vaga este dolor, “ya no crece la hierba”.
  • Es potente y exasperante, agotador. En el peor de los casos, no se calma con ningún medicamento. NINGUNO. Pero te hace volver a intentarlo y parar, una y otra vez. “Por si acaso”.
  • Es inexplicable, a veces. Te atora, te desbarata, te hace olvidar las cosas más sencillas: ¿Qué palabra quería emplear? ¿Qué acabo de decir?. No lo recuerdo, se me ha “ido”. He perdido el hilo…
  • Es el peor dolor que he sentido. Porque nunca se va. Sube y baja, aumenta y disminuye. Pero está SIEMPRE.
  • Es algo mío. Está en mí. Me he acostumbrado a él. No sé cómo ni cuándo. Lo escucho, Le siento llegar, abandonarme, destrozarme, liberarme. Es silencioso, nunca sé cuándo vendrá, ni cuándo se irá. Ni cómo. Simplemente, he aprendido a protegerme para su llegada, y a disfrutar de la paz que deja al irse.

Es mío. Soy suya. Pero soy mucho más que todo esto.

Nunca dejará de sorprenderme la capacidad de adaptación que tiene el ser humano. Su gran capacidad para aceptar e intentar controlar algunas cosas. Lo diré siempre.

Lo que ocurre es que, a veces, se nos olvida…

💚

8 comentarios en “¿Y cómo es el dolor neuropático?

  1. doryroro

    Tal cual, yo sufro también el dolor neuropático, y mejor no lo has podido explicar. Muchas gracias. Mucho ánimo y un gran abrazo (aunque sea mental y te acaricie)

    1. Pandora

      Hola Dory!
      Lamento que también te haya tocado pelear con este “compañero”…
      Pero me alegra que te hayas encontrado en estas palabras.
      Al fin y al cabo, es mi percepción. Pero sé muy bien que muchos lo sentís así, tal cual.
      Ojalá los profesionales nos entendieran mejor cuando nos explicamos así, de esta forma tan “de estar por casa”. Pero yo no encuentro mejor manera de decirlo…
      Por suerte, aunque los primeros (muchos) años fueron horribles y me tacharon de loca (y a quién no), me encuentro en manos de un médico que lo ha hecho todo por mí, me escucha, me explica, en resumen, me siento ATENDIDA.
      Aunque no se pueda hacer nada más. Pero tenerle me reconforta mucho.
      Ánimo y fuerza para ti también, y otro abrazo de vuelta!

      1. doryroro

        Hola!!! Mejor no lo puedes decir. Aunque enfermedades diferentes, la misma experiencia. Mis primeros años (veinte en total), al principio que era todo de nervios por mis dolores y espasmos en el esófago, y después cuando vieron que mi esófago era un hilito de estrecho que estaba, me diagnosticaron de ACALASIA, como los dolores seguían y después de dos operaciones en un año, entonces tenía una ACALASIA VIGOROSA, pasados unos años, se me cerró el píloro, y el estómago no vaciaba, nueva operación, ya entré en un TRASTORNO MOTOR DEL TUBO DIGESTIVO, y cuando la fatiga no me dejaba ni caminar, se les cayó todo lo que habían hecho, porque ese síntoma no entraba dentro de la enfermedad digestiva. Después de otros 5 años por hospitales, de Madrid y Barcelona, por fin tenía un diagnóstico Miopatía Mitocondrial, en el 2010, después de 20 años de sufrimiento, morfina y otras pruebas muy cruentas, tenía diagnóstico, y entonces el Neurólogo que tengo ahora entró en acción, es verdad que tampoco hay solución para esta enfermedad, pero ha cambiado todo, de sentirme un conejito de indias todo el tiempo, a empezarme a sentir paciente pero escuchada y atendida, como un todo. Y tanto que mejoran las cosas cuando esto sucede. La enfermedad se hace menos y los síntomas mas llevaderos, todo tenía una explicación. Me siento tan identificada, también con tu respuesta. Mucho ánimo y fuerzas para ti también. Un abrazote.

        1. Pandora

          Hola Dory, bonita!
          Madre mía menuda historia llevas a tus espaldas…
          Desde luego, no puedo estar más de acuerdo.
          El ponerle nombre y apellidos a tu enfermedad, aunque no tenga cura, aunque no se pueda hacer mucho, aunque se intente todo y fracase. Es un gran cambio. Muy buen cambio. Porque se deja de luchar y se puede una empezar a adaptar..
          Un amigo mío siempre dice que “la información es poder”. Y en estos casos, me parece una frase de lo más acertada.
          Un abrazo, gracias por compartir tu experiencia.
          Eres una guerrera! Y es que al final, todo tiene siempre un porqué. Y eso es así.
          Ánimo y fuerza siempre! Nos leemos 😉😘💚

          1. doryroro

            Hola, guapa!!! Perdona por no haber contestado antes, pero últimamente he dejado de lado las redes. Muchas gracias por tu ánimo. Sé que me entiendes porque mucho de lo referido, lo has vivido. Mucho ánimo para ti también. Un gran abrazo 😘

          2. Pandora

            Lo sé, Dory, tranquila, no te disculpes. Un abrazo muy muy fuerte. Gracias por los ánimos, lo mismo te deseo. Cuídate mucho!!!

  2. Rosa Salso

    Arg! :^/
    Cuando la comunicación cerebro/nervio está alterada puedes llegar a sentir cualquier cosa q tu mente pueda “reconocer” y ampliar&disminuir a su antojo; una temible fiesta a la q tu conciencia no ha sido invitada y por tanto poco puedes hacer, no hay droga q le haga cambiar de idea al “simpatico”.

    1. Ahí estamos, querida. Que no se puede hacer nada. Si bien es cierto que hay medicación que te atonta, y oye, ojos que no ven… a mí no me va bien desde hace años. Así que me acostumbro al simpático y arreando… Quin remei…
      Besitos, guapa 😘🌹

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