Que esta sea la última patada

En otoño de 2012 acudí por primera y última vez a la Unidad del dolor en Valencia. Me derivó mi médica de cabecera, al hospital que me correspondía entonces.
Ese verano, mi amiga, la médica de Madrid, tenía más que claro, tras su seguimiento, que mi “enfermedad sin nombre” era Síndrome de dolor regional complejo.
Mi médica de cabecera de Valencia, tras leer su informe, y pedirme unos días para repasar mi historial médico – de 4 años ya -, hizo una llamada al hospital y me presenté en la Unidad del dolor.
La doctora que me recibió, amiga suya, me exploró, preguntó, y mandó pruebas, sospechando también que sí que padecía esa enfermedad.
Como un mes después, volvería a verme para ver los resultados de las pruebas, y decidir qué hacer conmigo.
Pero ese día no me atendió ella.
Había un médico, prestigioso y conocedor de la enfermedad (entre otras, claro), que NO me exploró, NO me preguntó, y me habló precisamente de Neuroestimuladores. En el contexto de explicarme lo que era, porque para él yo no sabía lo que estaba diciendo, para él era una locura que yo pareciera esa enfermedad, para él yo me lo inventaba todo. Como si quisiera tener SDRC o cualquier otra enfermedad. Pero ahí estaba yo, en mi silla de ruedas. Algo me pasaría, ¿no?
Recuerdo aquel día y a aquel médico como lo peor de todo, en lo referente a visitas médicas de estos años.
Hace tiempo que sé quién es ese médico, y lo que hace. Es bueno. Pone muchos neuroestimuladores. Y yo no puedo evitar echarme a temblar al pensar que me tratará él y/o su equipo si dejo de tratarme en la Unidad del dolor de Madrid…

No siento rencor. O no demasiado. Siento MIEDO.
Aquellos días, hace unos 5 años y medio, me hundieron en la miseria. Y aún hoy me duele recordar todo aquello.

Pero en pos de mi afán de superar tantos malos momentos, tener presente los buenos, y los buenos médicos, y la lucha constante por no perder las fuerzas, hoy publico de nuevo aquello que escribí, tal y como lo sentí. Tal y como lo “vomité” entonces…

PANDORA TIENE LA LLAVE

Hoy me he decidido a contaros cual fue el resultado de esa cita médica taaaan importante que llevaba un mes esperando… o algunos años, según se mire  😉

Antes de empezar el relato, quiero hacer hincapié en una cosa. Los que habéis leído el blog, o parte de él, sabéis que no escribo sobre el SDRC, sino sobre como es mi enfermedad, que oficialmente no sé cual es, pero que ha sido “pre- diagnosticada” como SÍNDROME DE DOLOR REGIONAL COMPLEJO

Ver la entrada original 2.272 palabras más

2 comentarios en “Que esta sea la última patada

  1. Del 2012 hasta ahora ha llovido mucho. Tu historial médico te acompaña, si te tienes que cambiar no dudo en que te atenderá bien sin poner en tela de juicio tu enfermedad, pero comprendo tu inquietud, a mi me ha pasado con una neuróloga. A veces el desconociento de una enfermedad y si además el médico es escéptico con la mismo hace que les cueste más, al final la evidencia puede más. Así que mucha tranquilidad. 😘

    1. Pandora

      Creo que nos ha pasado a muchos, que por desgracia pasa demasiado. Por ahora no me cambio, pero estos días estoy yendo a ese hospital por mi padre, y no puedo evitar que vuelvan los demonios. Irónicamente, el neuroestimulador es mi salvoconducto 😅.
      Un beso y mucha fuerza! 😘💪

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s