Ellos

 

Hace poco leí una entrada del blog de una amiga. La escribió hace un tiempo, y la publicó el otro día en sus redes sociales. Ese artículo, que en su día me gustó mucho, y con el que me sentí identificada, como con tantos otros, me hizo pensar en algo que me ronda en la cabeza últimamente…

Porque no hace falta tener una enfermedad crónica para que cambie tu vida. No hace falta que pase algo triste, o algo alegre. La vida ya cambia por sí misma, y nos da lo bueno y lo menos bueno. Y a todo hay que adaptarse. O eso se supone que deberíamos hacer. Cueste lo que cueste. Aunque a veces nos parezca DEMASIADO.

No hace falta que hoy, “Simpático” cumpla 10 años en mi maltrecho cuerpo. No hace falta que lleve semanas de reposo en casa porque las cosas no van demasiado bien, el invierno es duro y los dolores son muy incapacitantes. No hace falta, porque ESTO TAMBIÉN PASARÁ.

No hace falta, porque tener una enfermedad crónica, y saber que vas a cumplir más décadas con ella, te obliga a cambiar tus planes, a renunciar a cosas que jamás pensaste, a disfrutar de las que no te esperas y suceden.
No hace falta estar enfermo. Pero lo hace todo un poquito más difícil.

Mis anhelos, mis planes, mis deseos, puede que sean como los tuyos. Mi frustración, mi satisfacción, son como los tuyos. Mis vivencias pueden ser como las tuyas. Y las tuyas como las mías. Porque tú, yo, nosotros, seguro que tenemos problemas y alegrías iguales. Nosotros. Y ellos, todo el mundo. Puede que los años pasen y yo tenga que cambiar mis planes por mi enfermedad. Puede que esos mismos planes tú también los cambies, y no estás enfermo.
Nosotros. Y ellos. Todo el mundo…

Ellos llevan muchos años juntos. No pueden tener hijos, por ahora. Pese a haberlo intentado todo, y seguir intentándolo. Pese a no rendirse y apoyarse el uno al otro cuando su mayor ilusión se convierte una y otros vez en su tristeza más infinita. Ella se niega a que sus vidas se rijan por ello. Ella desea ser madre, él padre, no se resignan. Son fuertes y aceptan lo que les tenga que venir. Ellos lo desean. Ellos sufren y tienen fe. Ellos tuvieron que cambiar sus planes de toda una vida…

Ella siempre quiso ser madre. Nunca tuvo mucha suerte con sus parejas, incluso se planteó el ser madre soltera. Algo que me parece muy loable.
Él nunca quiso ser padre. Pensó que sí, cuando iba a serlo. Pero lo cierto es que no entraba en sus planes.
Ella tiene a un ser que depende de ella, lo educa, lo cuida y lo quiere como la gran madre que es. No eran esos sus planes, no así. No eran los planes de él, por eso se fue. Ellos tuvieron que cambiar sus planes ante lo que la vida les mandó, les regaló. Aunque no fuera como esperaban…

Ella quiere tener un bebé. Es joven, no tiene pareja estable hace tiempo. Pero la tendrá. Es una mujer maravillosa. Sabe que será duro pero si no llega esa persona, quiere ser madre de todos modos. Tendrá que cambiar su manera de vivir. Pero siempre hay tiempo, y eso le deseo. Que tenga tiempo para encontrar a “su persona”, o que su persona sea ella misma, y pueda tener el bebé que tanto desea. Y si no hay un “ellos”, ella lo hará. Para convertirse en otros “ellos”. Ellos aún no saben qué será lo que les depara el porvenir…

Él fue padre muy joven. Se casó, hizo “lo correcto”. Formó una familia. Les cuidó y casi se deja la vida en ello. Y se acabó. Fue hace muchos años. Él pensó que nunca tendría otra oportunidad de ser feliz, de tener otra familia. Porque la suya dejó de serlo. Y la tuvo. Él y ella se convirtieron en un “ellos”. Y formaron juntos una nueva familia. Ellos no sabían que sus vidas familiares se convertiría en casi un tormento. Y cuando se encontraron y tuvieron otro oportunidad, la vivieron. La viven. Ellos no sabían que sus planes cambiarían. Pero su vida siguió y sigue. Y la aceptan, sufren y disfrutan cada día, venga el viento de donde venga.

Ella es una mujer independiente, trabajadora, cariñosa y valiente. Una gran mujer. Y como el reloj biológico es como es, y además nunca pregunta, ha decidido congelar sus óvulos para que, si antes de que sea demasiado tarde no puede tener hijos, de este modo tenga una oportunidad. Ella no lo habría planeado así, estoy segura. Pero no se lamenta, simplemente pasa a la acción. Cuando las cosas puede que dependan de una misma el día de mañana, creo que es lo mejor que puede hacer. Porque quién sabe. Pero… y si…

Ellos no pensaban que tardarían tanto en encontrarse en la vida. Ella nunca se planteó ser madre. Pero se encontraron, se enamoraron, y formaron una familia de dos. Cuando sus trabajos les permitieron pararse a pensarlo, eran “mayores”. Ellos no tenían esos planes. Pero lo deseaban de verdad, y en su caso, pudieron convertirse en lo que son: una preciosa familia de cuatro.

Ella siempre fue muy maternal. Lo es, aún lo es. Ella no había planeado tener una enfermedad. A ella no le dijeron los médicos que, cuando llegara el momento y la madre naturaleza marcara sus propios ritmos, seguramente sería tarde. Y no podría tener hijos. No por la enfermedad en sí. Sino por lo que había sido e iba a ser su vida con la enfermedad. Porque el tiempo había pasado y pasaba demasiado rápido. Y porque con ciertos dispositivos dentro de tu cuerpo, ciertas cosas se complican. Aún más.
Ella tiene muchas posibilidades de cambiar sus planes. O renunciar a ellos…

ELLA somos muchas.

Como decía mi amiga en su artículo, los médicos no nos plantean estas cuestiones. O no siempre. Espero que haya muchos casos en los que sí lo hagan.

Porque ella también tiene un él, u otra ella, la mayoría de las veces. Y si no, se tiene a sí misma.

Si ella no estuviera enferma, si esto nunca hubiera pasado, quizá hubiera sido o podría ser mamá.

Pero, como he ido contando, no es necesario tener una enfermedad crónica para que tus planes cambien. O te plantees renuncias que no deseas.
Aunque cuando tienes una enfermedad, es un poco más difícil. Sobretodo porque hace mucho tiempo que veo que lo es, y no debería serlo. En otros enfermos, en los hospitales, en todo lo que llevo una década aprendiendo.

Yo también hubiera querido tener la posibilidad de congelar mis óvulos. Quizá no esté todo dicho. Pero eso lo haría más fácil, llegado el momento.
Yo también hubiera querido que los médicos me explicaran las opciones.
Yo también hubiera querido no renunciar a mis planes.

Yo soy tú, soy ella, y ellas. Todos ellos. Yo te entiendo.

Y no hace falta que pasen más décadas para darse cuenta de esto. Aunque los años vayan a pasar igualmente, con o sin enfermad crónica. Y tendremos que ir haciendo y deshaciendo planes.

ELLOS tienen que seguir siendo fuertes. Y luchar cada día por sus sueños. Todos nosotros.

Mucha fuerza siempre. A todos ELLOS.

💜

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s