Bofetadas morales para reflexionar

No sé si os ha pasado que, a veces, alguien te dice algo que te hace caerte de la nube, y ves las cosas de otra manera. O al menos consideras ese punto de vista, que te parece que en realidad es mejor que todo lo que te ronda por la cabeza en los momentos menos buenos.

Los que convivimos con enfermedades crónicas, raras, incurables, y soportamos dolores indecibles cada día, o gran parte de ellos, vivimos en un vaivén emocional que, al menos a mí, me cuesta mucho controlar la mayoría de veces…

Hace años, empecé a aprender de Gema y Núria, las primeras guerreras que conocí, que es mejor, que no fácil, vivir CON la enfermedad. No POR y PARA ella. Y tenían toda la razón del mundo… Pero a veces se nos olvida. Volvemos a caer, pero por mucho que cueste, sabemos que nos levantaremos en cuanto podamos. Y saberlo y trabajarlo, para mí es lo más importante.

Tardes lo que tardes, cueste lo que cueste. Pidiendo ayuda, todo lo que sea necesario. Hazlo. Y deja fluir lo malo, que cuando se vaya vendrá lo menos malo, y luego lo mejor. No te dejes arrastrar por la ira, el rencor, no son buenos compañeros en nuestros viajes. Ni en el de nadie, por supuesto.

Es difícil pedir ayuda. Es difícil trabajar muchas cosas en nuestro día a día. Pero por nosotros mismos, pienso que hemos de intentarlo. Yo, en estos 9 años y pico, he estado mucho mejor y me he sentido más “persona” cuando mi estado emocional, muy visceral de por sí, ya lo sabéis, encontraba el equilibrio. De la manera que fuera. Porque estamos en constante cambio. Y no dejamos ni dejaremos nunca de aprender. De los demás, y de nosotros mismos.

Y esta reflexión viene a que , después de muchos meses muy malos, donde todo se me juntó (cosas muy importantes, encima), me hundí en el pozo.

Pero esas mismas cosas empezaron a mejorar, o dejar de sumirme en ese estado de ansiedad y dolor del que no conseguía librarme. Y lo hicieron casi al mismo tiempo. Ese es mi colega Murphy “el bueno”  😉

Porque llegó mi operación, 14 meses después.

Otro día os cuento qué tal evoluciona el post-operatorio, porque tiene su miga. Pero vale “la pena”. Volvería a hacerlo mil veces, a pesar de todo. Y eso que no sabía dónde me metía… 😅

Porque mi revisión de la IP ha acabado en juicio, para el próximo año, pero ya está, no hay ansiedad ya. Sólo dar los pasos necesarios para que, tras tantos años, todo salga como tiene que salir. Ya no digo bien. Me merezco lo que digan los médicos. Ni más ni menos. Y los que estáis o habéis estado en esta situación, sabéis que la injusticia y la incertidumbre son lo que más daño nos hace. Al menos a mí. Y eso lleva a la ira, y la ira al lado oscuro  😁

Y , así como suceden estas cosas, en una conversación que surge sin querer, un día cualquiera, alguien a quien aprecio mucho, me hizo ver muchas cosas de mí misma, que a mí me ha costado ver. Y aprecio ese punto de vista. Porque de tanto intentar sacarme del pozo casi se cae conmigo… Y eso yo no lo permito, no es justo. ¿Dónde acaba la necesidad de apoyo y ayuda, y empieza el egoísmo? A veces es tan fina la línea, a veces, si querer, la traspasamos, sin ser conscientes… No resulta fácil…

No me justifico, porque cuando me doy cuenta, sé lo que he hecho bien y lo que no. Y ojo, también lo que hacen los demás para conmigo. Pero esa es otra película…

Cada uno es “Yo y mis circunstancias”. Y por supuesto, cada uno gestiona su enfermedad y sus emociones como quiera. O como pueda.

Yo, cual frase de sobrecito de azúcar fuese, me he creado estas premisas, y voy a seguir trabajándolas. Porque ahora que estoy saliendo del hoyo, no quiero volver a él. Y si lo hago, quizá con este trabajo conmigo misma y los demás, tenga más fuerzas y lo consiga antes.

  • Vive con tu enfermedad. No por y para ella.
  • Tienes una enfermedad, no eres un enfermo. Es una mochila, a veces pesa más o menos, a veces no duele llevarla, a veces te la arrancarías. Pero no va a desparecer. Ayúdate y pide ayuda si es preciso, para hacer este viaje con la mochila que te ha tocado cargar.
  • No te pierdas las cosas que sí puedes hacer, dentro de tus posibilidades. Hazlo. Si resulta mal, ya has aprendido. Pero si resulta bien, has aprendido y disfrutado. Y el chute de endorfinas y ese “Yo puedo” que tanto bien nos hace, no nos lo quita nadie  😊
  • No dejes que tu vida ni la de nadie gire en torno a tus limitaciones. No te quites importancia. Pero no lo conviertas en el centro de todo. No va a salir bien. Haz lo que puedas y sé feliz en el universo que te ha tocado crear. Y si te caes, deja que se pase, porque cuando te levantes, que lo harás, verás que SÍ PUEDES.

 

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¡¡¡Un abrazo enorme a tod@s!!!

PANDORA

 

 

 

2 comentarios en “Bofetadas morales para reflexionar

  1. Pilar

    Maravillosa entrada, Lucía, amiga, campeona! Cuánto bien me hace leerte! A ver si te escribo un día de estos y te cuento mis novedades. Entre tanto te envío un abrazo muy, muy fuerte. Pilar.

    1. Pandora

      Hola Pilar, mi guerrera! Qué alegría leerte! Por supuesto, ponme al día que me gustará saber de ti. Sobretodo si estás en una buena época 😉
      Gracias y un fuerte abrazo!

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