Miedo

Tengo miedo. Hoy soy débil. Hoy soy una niña pequeñaja y desvalida que parece que no haya aprendido nada 😦
Mañana volveré a ser YO.

Y necesito sacar esa debilidad. No para dar pena, faltaría. No hace falta que sigáis leyendo si estáis torcid@s 😉 , no quiero ser responsable de estropear el día de nadie.
Pero hoy, y sólo hoy… GRITO

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¡¡¡Ya estoy cansada de “pasar palabra”!!! – Enfermedades invisibles

Una persona muy importante que ha aparecido en mi mundo  😉  me ha animado a seguir contando todo lo que me ha pasado.
El ir y venir de médicos, la búsqueda, las decepciones y frustraciones, así como lo bueno que he encontrado por el camino. Tanto en médicos como en la gente. Porque, al fin y al cabo, descartar enfermedades es una manera retorcida pero correcta de diagnosticar.
Retorcida porque si la respuesta tras las pruebas es “No es tal enfermedad”, se te hunde el mundo, y tantas veces en tanto tiempo… es difícil.
Y correcta porque “no se sabe lo que tienes, pero sí lo que no tienes”.

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Crónica de una enfermedad anunciada: El por qué de las cosas, segunda parte

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No conozco a nadie que sufra este Síndrome que me han pre-diagnosticado. No puedo ayudar a nadie que lo padezca, no puedo compartir experiencias con nadie. Además, estoy al principio del camino. Me tiene que ver un especialista, hacerme las pruebas pertinentes, confirmar el diagnóstico, y mandarme un tratamiento. O esa es la teoría…

No puedo hablar de esos tratamientos, ni de cómo me irá, ni ofrecer información de los mismos.

Pero me gustaría mucho hacerlo.

Por ahora, sí puedo contaros mi historia. Eso sí.

Continúo, pues.

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A puerta cerrada, llave encontrada. A veces…

No os he contado por qué  “Pandora tiene la llave”

Pandora fue aquella mujer curiosa, yo pienso que inquieta más bien  😉 , que abrió la caja de los truenos, pese a que le dijeron expresamente que no lo hiciera.

Yo lo traduzco, bueno, lo hace mi imaginación  🙂 , no recuerdo toda la historia, en que ella tenía una llave que le servía para controlar lo que quisiera saber o no. Es una bonita invención, ¿no?

Yo pienso que, en nuestra situación, tenemos muchas llaves que nos abren puertas, y otras tantas que nos las cierran. No todas dependen de nosotros, y algunas veces ni lo sabemos.

Lo vengo a decir por lo siguiente: el diciembre pasado conocí a House  🙂

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